El vino es un brebaje alcohólico elaborado a partir de la fermentación del jugo de uvas. Su diversidad surge de la combinación de variedades de uvas, técnicas de cultivo y procesos de vinificación, dando lugar a estilos que varían en color, cuerpo y sabor. Comprender los criterios de clasificación facilita la navegación entre las opciones disponibles.
En la práctica, los vinos se agrupan en categorías básicas como tinto, blanco, rosado, espumoso y de postre. Cada una responde a preferencias sensoriales, maridajes y ocasiones, pero también posee perfiles de precio y complejidad que varían según la región y la añada. Conocer estos bloques es el primer paso para elegir con criterio.